La pérdida de un diente no solo afecta a la estética de la sonrisa. También puede provocar diferentes problemas funcionales, como dificultad para masticar correctamente los alimentos —lo que puede repercutir en la digestión— o para hablar con claridad y naturalidad.
Además, cuando falta una pieza dental, el hueso que la sostenía puede empezar a deteriorarse progresivamente. A esto se suma que los dientes cercanos tienden a desplazarse hacia el espacio vacío, lo que puede provocar desalineaciones y alteraciones en la mordida.
Para evitar estas complicaciones, es importante sustituir el diente perdido mediante un implante dental. Este tratamiento permite recuperar la funcionalidad de la boca, mejorar la estabilidad de la mordida y mantener la salud bucodental a largo plazo.
En nuestra clínica dental contamos con amplia experiencia en implantología, la especialidad encargada de reemplazar piezas dentales ausentes mediante implantes seguros, resistentes y diseñados para integrarse de forma natural en la boca.
¿Qué son los implantes dentales?
Estos implantes están compuestos por pequeños tornillos de titanio que sustituyen a las raíces naturales del diente, cumpliendo así su función. Empleamos el titanio ya que se trata de un material biocompatible, por lo cual no surgirá ningún problema de compatibilidad al colocarlo en la mandíbula del paciente.
A diferencia de las dentaduras postizas habituales, los implantes se atornillan directamente en la mandíbula del paciente, logrando una fijación mayor y evitando así problemas de movilidad dental.
Procedimiento de los implantes dentales
Pero antes de esto, deberá de comprobarse que se cuente con el volumen correcto de estructura ósea y que las encías también estén sanas, ya que si no se tiene en cuenta esto la integración del implante dental podría conllevar en varios problemas.
Una vez comprobado esto y fabricados los elementos de los implantes dentales procedemos a realizar una pequeña incisión en la encía para integrar el implante, una vez hecho esto el paciente deberá de realizar el proceso de osteointegración lo cuál suele durar de 2 a 3 meses. Posteriormente se acudirá a la clínica para comprobar que se ha cicatrizado correctamente y, si es el caso, se pasará a implantar el resto de elementos del implante dental, el pilar y la corona ¡Una vez hecho esto ya podrás lucir tu nueva sonrisa!